Bajo apetito sexual o falta de libido en hombres

Sin lugar a dudas, el apetito sexual y la correcta función sexual son necesarios para una vida plena. En este post te voy a explicar en profundidad todo lo que debes saber sobre la pérdida de apetito sexual o descenso de libido masculina: qué es, cuales son sus causas, qué pruebas necesitas para estudiarla, cómo se trata y otros consejos de interés para mejorar tu apetito sexual.

¿Qué significa «libido baja» en hombres?

La libido es el deseo de sentir placer sexual. La RAE la define como:

Un impulso o una pulsión que estimula el comportamiento sexual de un individuo y que se manifiesta de diferentes formas en la actividad de la psiquis. Puede decirse que se trata del apetito sexual, que lleva a una persona a desear satisfacerlo.

Por tanto, la libido reducida o baja en hombres es la falta de apetito sexual en el varón, es decir, la falta de deseo de sentir placer sexual.

Tipos de pérdida de libido

A nivel psicológico, los sexólogos clasifican la pérdida de libido en los siguientes grupos:

  • Carencia de deseo primario: se da cuando no se tiene capacidad para tener fantasías sexuales o escasas conductas con finalidad sexual.
  • Carencia de deseo secundario: repentina pérdida de libido, con baja o nula frecuencia de erecciones.
  • Carencia de deseo generalizada: este sería el caso de las personas asexuales, quienes no sienten deseo sexual por nadie.
  • Carencia de deseo situacional: en este caso, la persona siente deseo sexual normalmente pero se da que en una situación concreta o con una persona concreta (su pareja, por ejemplo), no es capaz de sentir ese deseo. Esta forma es muy frecuente y se da, normalmente, de forma aislada.

¿Por qué aparece? Causas de libido baja en hombres

Las causas del descenso de la libido en hombres son múltiples y de origen variado: fisiológico (como la edad), psicológico, tóxico o, incluso, secundario a enfermedades debilitantes.

Además, en la mayoría de ocasiones se trata de un problema multifactorial, es decir, provocado por diversas causas al mismo tiempo.

Estas son las causas más habituales de libido baja en el hombre:

  • La edad.
  • Déficit de testosterona y enfermedades relacionadas como alteraciones tiroideas o exceso de prolactina (hiperprolactinemia)
  • Trastornos psicológicos como ansiedad, estrés o depresión.
  • Problemas de pareja o conflictos interpersonales.
  • Enfermedades sistémicas de todo tipo: cardíacas, hepáticas, renales, etc.
  • Consumo de algunos fármacos. (ver apartado siguiente)
  • Consumo de drogas o alcohol (ojo, el alcohol también es una droga)
  • Multifactorial. Por ejemplo, un caso muy típico sería el de hombres de más de 50-55 años, con problemas cardiovasculares y con cierto «aburrimiento» a nivel sexual con su pareja «de toda la vida».

Vamos a ver algunas de estas causas disfunción sexual masculina con un poco más de detalle…

Descenso de libido asociado a la edad

De forma fisiológica, la libido desciende conforme a la edad. Parece obvio pero, en mi consulta, muchas veces debo recordar a hombres de 50-60 años que no pueden esperar el mismo apetito sexual que cuando tenían 25 años.

Otro detalle a tener en cuenta es que la edad también afecta a otros aspectos de la esfera sexual masculina de manera que, conforme cumplimos años, también es más frecuente que aparezca disfunción eréctil y alteraciones de la micción como el síndrome miccional relacionado con enfermedades de la próstata.

Fármacos que causan descenso de la libido

Los fármacos que causan un descenso de la libido con mayor frecuencia son los «inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina», un grupo de antidepresivos de uso muy común.

Antidepresivos que suelen causar descenso de la libido

  • Citalopram
  • Escitalopram
  • Fluoxetina (el famoso «Prozac»)
  • Paroxetina
  • Sertralina

Por contra, de entre los antidepresivos que menos afectan la función sexual del hombre, destaca el Bupropion.

Otros fármacos que pueden provocar descenso de la libido

  • Inhibidores de la 5-alfa-reductasa. Ej. finasteride y dutasteride
  • Antiandrógenos utilizados en el cáncer de próstata. Ej. bicalutamida
  • Opiáceos. Ej. Tramadol

La «esfera sexual»

La función sexual masculina en general y la libido en particular requieren del correcto funcionamiento de múltiples sistemas: hormonal, psicológico, relación de pareja y salud general.

Se trata de un sistema complejo en el que todo está relacionado y, por tanto, en el que cualquier punto puede provocar un mal funcionamiento. Vamos a ver algunos detalles interesantes de estas interrelaciones:

Relación entre apetito sexual y disfunción eréctil

Es muy frecuente que la libido baja se acompañe de otros tipos de disfunción sexual.

Por ejemplo es típico que los hombres con disfunción eréctil sufran secundariamente un descenso de su libido. Y, a la inversa, también es frecuente que, hombres que sufren descenso de la libido por cualquier motivo, sufran secundariamente disfunción eréctil.

Relación entre la testosterona y la libido

Desde el punto de vista hormonal, la testosterona tiene un papel central en la mantenimiento de una función sexual normal, especialmente en el hombre.

Es la hormona responsable del los caracteres sexuales masculinos como la barba y la mayor musculatura que la mujer y también del mayor apetito sexual.

Como es de esperar, la testosterona desciende conforma a la edad lo que explica, en parte, el progresivo descenso del apetito sexual que sufrimos los hombres de forma fisiológica.

Relación entre salud general, salud cardiovascular y libido

Es obvio que un mal estado de salud general resulta contraproducente para el apetito sexual. Los hombres que no cuidan su dieta, no hacen ejercicio y no descansan bien, entre otros factores, tienen mayores probabilidades de sufrir problemas sexuales.

En este punto, la salud cardiovascular es especialmente importante ya que la capacidad eréctil del pene depende en gran medida de su correcto funcionamiento.

Salud psicológica y de pareja

La función sexual está claramente ligada al estado emocional y a la complicidad y salud de la relación de pareja.

Cuando hay problemas de pareja, el apetito sexual se resiente y merece la pena poner el foco en este factor dado que puede aportar grandes beneficios a cambio de un pequeño esfuerzo.

¿Cómo se estudia la falta de libido?

Antes de realizar cualquier prueba o recomendar un tratamiento «a ciegas», es necesaria una valoración clínica detallada por parte de un médico experto en el tema.

Este es mi protocolo habitual para valorar un paciente que consulta por libido baja:

Entrevista clínica urológica

En mi práctica clínica, lo primero que hago es realizar una entrevista al paciente y una exploración física en profundidad en busca de los siguientes detalles:

  • Cronología del problema: cuando empezó, ver si ha progresado o si ha evolucionado muy rápido. Por ejemplo, cuando el inicio del problema ha sido muy brusco, es habitual que se trate de un problema de «ansiedad situacional», un problema de pareja u otro problema emocional-psicológico.
  • Factores de riesgo para alguna de las causas citadas: enfermedades, toma de fármacos o drogas, estado general de salud, etc.
  • Cuestionarios validados específicos de función sexual: estos cuestionarios nos ayudan a detectar y valorar de forma objetiva y sistemática el deseo sexual para asegurar que no nos olvidamos de ningún detalle. Los que más utilizamos son el «International Index of Erectile Function (IIEF)», el «Sexual Health Inventory for Men (SHIM, or IIEF-5)» y el «Sexual Arousal, Interest, and Drive Scale (SAID)».
  • Valoración de conflictos emocionales, interpersonales y de pareja: es uno de los grandes olvidados cuando, en realidad, se trata de una de las causas más frecuentes y que además se puede tratar de forma eficaz mediante psicoterapia.

Exploración física

A nivel de la exploración física buscamos los siguientes detalles de interés:

  • Presencia de pulso en las arterias femorales que orienten hacia un problema vascular como una placa de ateroma que impide el correcto flujo sanguíneo hacia el pene.
  • Valoración del pene en busca de lesiones que sugieran enfermedad de La Peyronie.
  • Pérdida de caracteres sexuales masculinos como reducción de la barba, aumento del tamaño mamario o testículos de pequeño tamaño que orienten hacia un déficit de testosterona.
  • Evaluación del reflejo cremastérico (elevación del testículo al acariciar la zona interna del muslo) para comprobar la integridad del centro neurológico de la erección.

Simplemente con esta valoración clínica que acabo de describir podemos orientar la causa del problema en prácticamente el 100% de los casos.

A partir de aquí, solicitamos las pruebas que consideremos necesarias para confirmar la causa y decidir el mejor tratamiento.

¿Qué pruebas debo hacerme para estudiar la libido reducida?

Análisis de sangre

Primero, será necesario realizar un análisis básico de salud que incluya glucosa, lípidos (colesterol, triglicéridos) hemograma y un estudio metabólico básico para evaluar la función renal y hepática.

En segundo lugar, también resulta imprescindible estudiar las hormonas sexuales. De entrada, al menos la testosterona total y, si se confirma su déficit, ampliar el estudio con gonadotropinas (FSH y LH).

Por último, según la sospecha y antecedentes del paciente, puede ser necesario estudiar otras hormonas, principalmente hormonas tiroideas y prolactina u otros parámetros analíticos más específicos.

Otras pruebas

Dado que la reducción de libido puede ser secundaria a una disfunción eréctil previa o a un trastorno de la eyaculación, también pueden ser necesarias pruebas dirigidas a estudiar estos otros problemas:

  • Test de tumescencia peneana nocturna
  • Ecografía de arterias peneanas profundas
  • Angiografía de arterias del pene

¿Cómo se trata?

Como siempre, lo ideal es ir a la raíz del problema así que el tratamiento de la falta de apetito sexual depende de la causa.

Baja libido de origen psicológico

El tratamiento consiste principalmente en psicoterapia orientada a tratar el problema de base: ansiedad, depresión, etc. Y también psicoterapia de pareja.

Existen de diversos tipos de psicoterapia pero, como yo no soy experto en el tema, siempre recomiendo consultar a un sexólogo titulado.

Déficit de testosterona (hipogonadismo).

Si el problema es el déficit de testosterona, lo primero es detectar si este se debe a un problema potencialmente curable.

Si no es así, con la ayuda de un especialista en endocrinología se debe valorar el inicio de suplementos con testosterona.

Fármacos o drogas.

Cuando el problema es de origen tóxico debemos valorar el riesgo/beneficio de retirar o mantener el fármaco en cuestión. Por supuesto que si se trata de drogas, recomendaremos suspender su uso de forma tajante.

Pero, desgraciadamente, en el caso de opiáceos o antidepresivos, no siempre podemos retirar la medicación. En estos casos debemos hablar con el médico que indica estos fármacos y estudiar si se pueden retirar, reducir la dosis o cambiar por una alternativa sin efectos sobre la libido.

Otros problemas de salud general

Independientemente de la causa, mejorar el estado general de salud, siempre resulta beneficioso sobre el apetito sexual.

Las recomendaciones básicas son cuidar la dieta y el descanso nocturno, hacer ejercicio y , en la medida de lo posible, reducir el estrés.

¿Existe algún riesgo a largo plazo?

No existe ningún riesgo directo como tal pero sí de problemas relacionados.

Por ejemplo, a nivel psicológico, se puede caer en un circulo vicioso en el que la depresión provoque pérdida de libido y esta, cierre el círculo empeorando todavía más la depresión.

Por otro lado, a nivel hormonal, si el origen del problema es un déficit de testosterona, este puede provocar alteraciones en otros órganos y sistemas como osteoporosis, pérdida de bienestar psicológico o aumento del riesgo cardiovascular.

¿La pérdida de apetito sexual afecta a la fertilidad?

Aunque no tiene por qué afectar a la fertilidad a largo plazo es obvio que, la falta de apetito sexual, limita las oportunidades de tener un encuentro sexual y por tanto de engendrar descendencia.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que la repercusión sobre la fertilidad no depende de la propia libido sino de la causa de fondo que genera el problema.

Por ejemplo, si la reducción de libido se debe a un pequeño conflicto emocional, se resolverá sin mayores problemas. Sin embargo, si se debe a un déficit de testosterona grave o a otra enfermedad debilitante, la fertilidad sí que podría verse afectada de forma irreversible.

¿Cuando debo consultar al médico?

Ante cualquier descenso de libido que afecte a tu calidad de vida, especialmente si no desencadenante claro.

¿Cómo puedo aumentar mi deseo sexual?

En primer lugar, te aconsejo que consultes con un urólogo para valorar el origen del problema. Eliminarlo de raíz será la mejor forma de aumentar tu deseo sexual.

Por otro lado, si no tienes ningún problema detectable, mi consejo es que acudas a un sexólogo/a.

¿Existe algún tratamiento natural?

A nivel médico no conocemos ningún tratamiento natural que mejore la libido y que haya demostrado eficacia en estudios científicos.

*Gracias por leer hasta aquí. Como siempre, si tienes alguna duda o si crees que falta algo de información, déjame un comentario más abajo y estaré encantado de actualizar el texto.

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Un comentario

  1. Saludos, en mi caso , note una perdida de interes en el sexo en general, a las semanas de iniciar una dieta, guiada y controlada por profesionales, tema obligatorio en mi seguro medico y de vida, a pesar de que mis niveles, ya estaban dentro de lo «normal»(medicamente hablando) fueron 5 meses de total desinteres en el tema sexual , hasta que, con la llegada de las fiestas de fin de año, comi , bebi y me trasnoche como siempre lo hice y a los pocos dias, mi libido volvio , para mi, fue una muy mala manera de descubrir , la diferencia entre vivir y sentirse vivo…

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